Septiembre del 84. Bilbao. Empezaba el cole. Sin recuerdos claros, con ganas y nervioso. Sin saber bien el qué, comenzaba algo importante.
Septiembre del 96. Bilbao. Empezaba la universidad. El comienzo de ser “mayor”. Incertidumbre, nervios, expectación, ganas. Un comienzo que creí elegir.
Agosto del 2001. Londres. El comienzo de la rueda. Mi primera oferta, mi primer trabajo. ¿Lo elegí libremente o acepté pájaro en mano? Sé la respuesta. ¿Me entenderán? ¿Les entenderé? Nervios, inseguridad, ilusión. Soy adulto. ¡Tengo nómina! Mi diosa fortuna se llama Pearson, le debo tanto. 17 años aprendiendo.
Junio del 2018. Londres. British Council. Desafío personal, desafío profesional. Salir de papa Pearson. ¿Puedo tener éxito fuera? Elección libre. Proyecto precioso. Liderar una institución británica referente en la enseñanza de un idioma que no es el mío. ¿Puedo? Un comienzo liberador, un comienzo mío. Una elección libre. La primera de esta historia.
Junio 2021. Oxford. Momento duro. El tren descarrila. Un divorcio después, una pandemia después. Las niñas crecen. Las facturas también. Miedo. Inseguridad. Cambio proyecto por seguridad. Es lo responsable, lo responsable, lo responsable. Repítelo. Un comienzo agridulce. Una decisión incómoda. Mi decisión.
Abril 2026. Granada. Momento dulce. Pareja maravillosa. Ya somos seis. Muchos errores cometidos, muchas lecciones aprendidas. Si no aprendes, no mejoras. Voy a tomar las riendas. Un giro inesperado. Un proyecto ilusionante, un equipo entregado. Me desvío, me adapto, me ilusiono. Un comienzo más maduro, más libre, más mío. ¡Qué nervios! ¡Qué ilusión! Empezamos…
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Y tú, ¿has comenzado a elegir tus comienzos?
Te escucho,
Santi
